lunes, 14 de abril de 2014

Evitar el exceso de información

Ayer no pude actualizar debido a que no me encontraba bien de salud, pero hoy si actualizo. Y os daré un consejito que, seguro, a más de uno que escriba o vaya a hacerlo, le puede ir bien. Y es el exceso de información. Por favor, tened en cuenta que no será mejor la historia, mientras más información tengáis del lugar. Por ejemplo: en la ciudad de Allentown, que se encuentra en el condado de Pensilvania, ¿qué os puede servir para escribir una novela ambientada allí? Pues es suficiente con conocer los lugares más emblemáticos del lugar, su puerto, el nombre del río, su climatología y las calles más determinadas. No es necesario conocer cada una de las calles de la ciudad, ni su número de habitantes, ni cuando se construyó ni su historia desde que se creó. Eso os llenaría de información sin sentido que, si bien os puede ser útil para algún determinado momento, ese momento ya llegará si o no. Si en algún momento sale la conversación en la trama de la historia, entonces se puede buscar directamente, pero si tenéis la precisa, la realmente necesaria, será mucho más fácil encontrar la información y poder plasmar la historia en esa ciudad con más agilidad. Porque decidme una cosa ¿de verdad es necesaria veinte o treinta páginas de información? La respuesta está clara: No. El exceso de información es tan malo como la escasez de ella, debéis encontrar el punto intermedio, determinar primero que tipo de historia vas a crear, y a raíz de ella, la información necesaria. Os dejo con una imagen de Allentown, espero que os guste.


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